María Melero, “Ya verás, ya verás…”

Texto: María Hesse y Alfonso Barragán // Fotos: Miguel Jiménez

En nuestra última visita a Madrid, aprovechamos que en La Importadora Shop&Gallery se inauguraba la exposición colectiva “Héroes & Villanos. Otro rollo” para hablar con una de las artistas participantes, la jerezana María Melero. Fue una agradable charla, en la intimidad del atelier que Rafa G. Forcada tiene en La Importadora. Ya eramos fans de […]

Maria Melero para Maasai Magazine

En nuestra última visita a Madrid, aprovechamos que en La Importadora Shop&Gallery se inauguraba la exposición colectiva “Héroes & Villanos. Otro rollo” para hablar con una de las artistas participantes, la jerezana María Melero. Fue una agradable charla, en la intimidad del atelier que Rafa G. Forcada tiene en La Importadora. Ya eramos fans de María pero después de su paciencia, su sinceridad y su buen humor, nos ha terminado de conquistar. Pasen y lean.

¿Quién es María Melero?

María Melero es una ilustradora de 26 años que dibuja desde siempre. Me recuerdo dibujando desde pequeñita, como todo el mundo. Lo que pasa es que llega un punto en le que la gente deja de dibujar. Dibujar es algo que parece que solo se hace cuando eres niño y llega un momento en que dejas de hacerlo y comienzas a convertirte en adulto. Yo nunca dejé de hacerlo.

Cuando me hice “adulta”, empecé a estudiar arquitectura pero seguía dibujando, aunque lo dejé un poco aparcado. El problema fue que estudiando la carrera me di cuenta de que la pasión que yo tenía por la arquitectura era algo más visual que otra cosa. Cuando ya estaba casi terminando la carrera pensé: “yo qué coño hago aquí” y lo dejé.

A partir de ahí hice Diseño Gráfico en Jerez con la idea de irme a estudiar ilustración a Barcelona. Cuando estaba acabando y con el papeleo para ir a Barcelona, caigo enferma y eso hace que me cambien todos los esquemas. Estando en casa mala, seguí estudiando por mi cuenta y comencé a dibujar todos los días. Fue muy duro, pero retomar el dibujo y la pintura era el motivo por el que tenía ganas de levantarme todos los días de la cama. Ahí es donde me di cuenta de que quería dedicarme a esto, al mundo de la ilustración. Al final me recuperé, acabé estudiando Ilustración y Diseño Publicitario en una escuela privada porque no me dejaron volver a la pública por perder la convocatoria.

Soy una persona, aunque no lo parezca, muy cortada, muy tímida, muy nerviosa pero hace tiempo que decidí que esto no iba a frenarme. Estuve tan reprimida tanto tiempo que cuando me recuperé fui a por todas. Recuerdo que cuando dije en casa que lo que quería era dibujar, mi padre no lo entendía, me decía “¿cómo te vas a ganar la vida haciendo dibujitos?” yo decía para mí “ya verás, ya verás…”.

Maria Melero para Maasai Magazine

¿Y hace cuánto que te dedicas exclusivamente a la ilustración?

Llevo dedicándome a esto de manera profesional unos siete años, y hace unos tres que puedo decir que vivo exclusivamente de esto. Ya había hecho el merchandising para el South 36-32N, un festival de moda que se hace en Cádiz. También hice varias cositas para revistas, la verdad es que he trabajado bastante en el campo de la ilustración editorial. Por supuesto, empezando en todo esto, caí en todo lo que caes cuando no tienes experiencia, no te pagan pero a cambio te dan “visibilidad”, haces muchas cosas porque tienes mucha ilusión y se aprovechan de ti, etcétera, etcétera.

Pero gracias a un amigo que tenía una revista en Madrid, me hicieron un reportaje. Por casualidad lo vio Cristina Galeote. Se puso en contacto conmigo y me dijo que le había encantado mi trabajo y quería exponerlo en su galería No-Lugar, cuando No-Lugar era exclusivamente una galería, antes de convertirse en restaurante. Empezamos a trabajar juntas durante unos dos años con exposiciones individuales y colectivas. Cristina se ha portado conmigo de puta madre, me ha ayudado muchísimo y ahora somos muy amigas. Realmente cuando empecé a trabajar comenzó mi despegue. Le estoy muy agradecida

Además de exponer, ¿haces otro tipo de trabajos?

Llevo haciendo durante dos años consecutivos la ilustración para la revista del Periódico de Catalunya, que se llama Exclusive. Ilustro el reportaje típico de Navidad que hacen en la revista. He colaborado en diversas revistas como Finerats MagazineOh! Dear zineZunder, además de mis exposiciones, lo que hago es ilustración editorial y vendo bastante a través de mi web. También trabajé para el Ayuntamiento de Sevilla haciendo las ilustraciones para el mes de Marzo y Abril las actividades del CICUS.

Maria Melero para Maasai Magazine

Maria Melero para Maasai Magazine

© María Melero

Sabemos que has expuesto tu obra en España, ¿lo has hecho también en el extranjero?

Sí, he expuesto en San Francisco, en Japón y ahora estoy preparando una exposición para Australia.

Cuando tu padre no veía que te ganases la vida “haciendo dibujitos” y tú pensabas “ya verás”, ¿imaginabas exponer en San Francisco?

Ni mucho menos. Cuando yo decía “verás” también pensaba “a ver” (risas). Sí que he estado siempre muy convencida, aunque no lo parezca me falta mucha seguridad, pero sí que estoy convencida de que cuando quieres algo de verdad lo puedes conseguir si tienes ganas, profesionalidad y mucho esfuerzo. Si te lo curras, tienes ganas, te esfuerzas y eres profesional, lo puedes conseguir. De todas formas, en estos siete años he tenido momentos de frustración, de hartarme de llorar, de pensar “a ver cuándo voy a ser independiente económicamente”, etc. Y miles de veces he estado a punto de tirar la toalla y mandar a tomar por culo todo esto. Pero creo que no podré nunca dejarlo porque yo me levanto por las mañanas y lo que quiero es dibujar, me meto en el estudio y se me olvida todo lo que había jurado el día anterior.

Los que te conocen dicen que cuando pintas, haces lo que te da la gana. ¿Esa mala racha que pasaste te marcó para después a la hora de trabajar, hagas lo que te da la gana?

Es verdad (risas). Pero no me lo había planteado hasta que no me lo has preguntado. Cuando sé que al cliente o al comisario no le va a parecer bien que yo haga lo que quiera, entonces hago lo que me da la gana pero me invento lo que él quiera que signifique (risas). Hay encargos o clientes que te marcan mucho unas pautas, para mí eso es un coñazo, pero no queda más remedio que hacerlo. Pero cuando veo que me lo puedo permitir, me lo permito.

Mis ilustraciones, creo, que no dan la impresión de ser muy gores, porque siempre aparecen cabezas cortadas, sangre, mujeres desnudas devoradas por animales… pero los colores son muy amables y mi forma de dibujar hace que no parezca tan bestia. Son dibujos que realmente están contando una historia bastante potente mía y desde hace un tiempo para acá, necesito soltar todo eso. Es por ello que cada vez que me lo puedo permitir, lo saco.

Maria Melero para Maasai Magazine

Tus dibujos nos recuerdan a ilustraciones medievales y a las pinturas negras de Goya, ¿vamos por buen camino?

Vais por buen camino, sí. Tengo una ilustración que está basada en la pintura de Goya “El sueño de la razón produce monstruos”. A mi Goya me flipa. También soy muy fan de la pintura del Renacimiento. Botticelli me tiene enamorada. De hecho, saco muchas posturas y escenas de cuadros del Renacimiento.

Cuéntanos tu relación con el mundo del tatuaje.

Con 17 años conozco a mi pareja actual, creo que en un concierto de los Overdry. Él es tatuador y, por aquel entonces, tenía un estudio que era la antigua confitería de su madre. Yo iba allí a verle tatuar. Veía los dibujos y los libros, no conocía la cultura del tatuaje, no tenía ni idea. Y empecé a fijarme en el estilo tradicional americano, lo que se suele conocer como old school. Poco a poco dejé de ir a clase, me iba a su estudio y me ponía a ver dibujos. Me fui empapando lentamente de todo ese mundo, conociendo a tatuadores, iba a las convenciones. Copiaba muchos dibujos allí en su estudio y él (mi pareja) me ha enseñado prácticamente todo. Insistía mucho en dejar los dibujos súper limpios, muy planos, que los colores combinen perfectamente. Todo muy relacionado con el tatuaje tradicional. Ha sido una fuente de inspiración enorme.

Luego yo maduré, estudié ilustración, crecí y he ido forjando mi propio estilo. Ahora siguen siendo planos mis dibujos pero hay movimiento, tienen más consistencia pero sí que he mamado mucho del mundo del tattoo. Hay muchos elementos en mis trabajos que los puedes encontrar en los tattoos. En casa hay como dos baldas de la estantería llenas de libros sobre los tatuajes.© María Melero

El ilustrador Ricardo Cavolo nos contó que usaba muchos pares de ojos en sus ilustraciones porque simbolizan a seres muy especiales. En tus ilustraciones usas muchos pares de ojos también, ¿qué significan en tu caso?

No tienen tanto sentido simbólico como en su caso. El rollo de poner varios ojos en los animales o en las caras viene del tatuaje. Es una de las cosas que comentaba anteriormente. En el tatuaje tradicional se usa muchísimo y como yo he mamado de ahí, he copiado directamente de ahí. Es un recurso estilístico. Si os dais cuenta, ahora que estoy contando algo más personal con mi trabajo, que estoy sacando todo eso que tenía mío guardado a través de la ilustración, no uso ese recurso de los ojos. Pero hasta que he llegado a esta etapa, he pintado muchas veces por hacer algo que estéticamente me ha gustado.

Hablando del sentido y el significado de las obras y aprovechando que estos días se celebra ARCO en Madrid, ¿qué opinión te merece el arte contemporáneo y, por ejemplo, la polémica del vaso de agua medio lleno valorado en 20.000 €?

Últimamente los que nos dedicamos al arte decimos “esto es una mierda” con mucha facilidad. El problema es que nos precipitamos. Hay artistas que tienen un recorrido de la hostia y para llegar a ese punto, antes han hecho unas cosas increíbles. A lo mejor la obra de ese artista tiene una historia alucinante y tiene un por qué que flipas.

Luego está el mercado y la especulación. Quién pone el precio a las obras, la mayoría de las veces no es el artista. Entran en juego las galerías, los porcentajes. A veces pienso, yo no podría permitirme comprar algunas de mis obras y se hace raro, pero yo tengo que vivir. Y eso que yo no creo que ponga unos precios desorbitados, de hecho me adapto bastante a la situación que hay ahora, sería absurdo. A mí me cuesta llegar a fin de mes así que entiendo perfectamente la situación del que está comprándome una obra. Pero es verdad que, además de valorar los materiales, el tiempo, la obra, tu propio bagaje, hay que valorar que tú, en muchas ocasiones, estás vendiendo parte de ti misma, y eso es muy potente. Sí que es verdad que hay un mercado que es muy difícil de entender, pero creo que el arte no puede ser barato, no debe serlo, no es un pantalón.

Entrevista Maria Melero - Maasai Magazine

Eres de Jerez y sabemos la cantidad de artistas que hay, en todas las disciplinas, en toda la provincia de Cádiz y es algo que fuera no se suele conocer.

En Cádiz hay muchos artistas, siempre ha existido eso. En Jerez está la cuna del flamenco, el compás es una cosa que se lleva dentro seas o no gitano. Mi hermano canta flamenco que no veas y ya veis que mucha pinta de gitana yo no tengo. Pintores en Jerez hay una barbaridad, hay buenos fotógrafos también y luego, en el Puerto de Santa María, hay muchísimos músicos como bien sabéis.

Lo que no entiendo es, habiendo todo lo que hay, por qué no sale a la luz. Es una pena pero yo nunca he trabajado en Jerez, nunca he hecho nada para mi ciudad, nunca he expuesto en mi propia ciudad, nunca he tenido un cliente en Jerez. De hecho, creo que el Ayuntamiento de Sevilla me conoce más que el de Jerez, que seguramente no tiene ni puta idea de quien soy. Es una pena. La gente se va fuera, todos mis amigos viven fuera.

Antes hemos hablado de Cristina Galeote, sabemos que sois muy amigas y por eso nos pide que definas tu obra con un color, un animal y una comida.

A ver, color el rosa palo. Un animal, el zorro. Bueno te digo rosa palo porque estoy tirando de eso mucho ahora. Me doy cuenta que depende de las etapas vitales en las que estoy, así son los colores que voy usando. Ahora mi obra es mucho más oscura en cuanto a contenido, pero uso colores bastante “amables” y el rosa palo lo uso muchísimo. Mi obra, aunque lo que cuenta es muy trágico, tiene un final feliz, ahí está el contraste. ¿Y una comida? Los fideos yakisoba.

Entrevista Maria Melero - Maasai Magazine

Futuro a corto plazo.

Un libro. Ya lo tengo hecho, escrito e ilustrado por mí, pero mi sueño es poder publicarlo. Llevo con eso en la cabeza unos dos años, he estado preparando el libro durante unos 8 meses y ahora estoy buscando editorial.

Una ciudad.

Kyoto. Porque me enamoré de ella y quiero volver.

Podéis encontrar su trabajo aquí:

María Melero

Tumblr

 

Por María Hesse y Alfonso Barragán // Fotos: Miguel Jiménez

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