Conrad Roset y Clara Mercader, “Musas y diamantes”

Texto: María Hesse y Alfonso Barragán // Fotos: Miguel Jiménez

Conrad Roset y Clara Mercader (Maria Diamantes). Como si del “Un, Dos, Tres” se tratara: pareja y residentes en Barcelona. Ilustrador él, diseñadora ella. Sencillos, cercanos y naturales, todo lo contrario de lo que podríamos pensar al ver la dimensión que está adquiriendo su trabajo, su impacto en las redes sociales y el tipo de […]

Conrad Roset y Maria Diamantes

Conrad Roset y Clara Mercader (Maria Diamantes). Como si del “Un, Dos, Tres” se tratara: pareja y residentes en Barcelona. Ilustrador él, diseñadora ella. Sencillos, cercanos y naturales, todo lo contrario de lo que podríamos pensar al ver la dimensión que está adquiriendo su trabajo, su impacto en las redes sociales y el tipo de clientes con el que trabajan. Si sumamos las empresas para las que han trabajado o colaborado da vértigo. Dos estilos diferentes, dos disciplinas casi opuestas, dos maneras de entender el mundo del diseño y la ilustración. No nos queremos olvidar de que esta entrevista no hubiese sido posible sin la ayuda de La Galería Roja que fue quien trajo a Sevilla a Conrad para impartir un taller. Todo un lujo.

¿Cual es vuestra formación? Porque he leído que Conrad ni siquiera ha acabado Bellas Artes.

Conrad Roset: Que va. De hecho no tengo ningún título de nada, estudié bachillerato artístico, hice la Selectividad y después empecé en una escuela de ilustración y cómic en Barcelona que se llama Joso. Me gustaba porque es una escuela muy técnica, no como luego descubrí en Bellas Artes donde todo es más conceptual. Te abre la mente, muy bien, pero es poco práctico. Nunca recogí el titulo, supongo que lo tendrán aún allí.

Después de esto empecé Bellas Artes y estando en segundo, me llamaron de ZARA y empecé a trabajar. Es por eso que dejé la carrera a medias, muy a medias, iba muy poco, soy muy mal alumno. Tenía de repente la opción de dibujar para aprobar la carrera o dibujar para ganar dinero. Así que me me dije, “voy a cobrar”. De hecho, donde más he aprendido es en ZARA. Allí tenía que dibujar a tope durante 8 horas cada día con bastante presión y eso sí que fue una escuela real. Igualmente, en este mundo, es más importante tu trabajo que ser licenciado en Bellas Artes.

Clara Mercader: Yo estudié diseño gráfico, luego hice un master en estrategias de comunicación y publicidad. De ahí pasé a trabajar como creativa y directora de arte en una agencia de publicidad durante cinco años (Shackleton), lo dejé y me puse a diseñar y a ilustrar. Creé mi propia marca Maria Diamantes.

Conrad Roset

© Conrad Roset

Conrad eres conocido por tus “Musas”, ¿como surgió este proyecto?

Conrad: Esto empezó en Bellas Artes. Yo tenía una asignatura de dibujo natural. Una asignatura donde tienes que ir y dibujar modelos. A parte de esto, la profesora nos encargó un trabajo más evolucionado, sobre un tema. Así que lo llevé un poco a mi terreno, decidí que el tema sería la figura femenina y que cada dibujo fuese con una técnica distinta. Esto me permitiría experimentar. Esto lo fui subiendo a un blog allá por el 2008-09, el objetivo era aprobar la asignatura, ni de coña tenía pensado que fuese a acabar convirtiéndose en un libro ni nada por el estilo. Un tío ilustrador que trabajaba para ZARA me empezó a seguir y cuando se enteró de que había una plaza vacante de ilustrador, le propuso a su jefe que viera mi trabajo. Este tío que me recomendó no era ningún jefe, era un ilustrador como yo. Fue todo casualidad.

Llegas a ZARA y de ahí comienza el ascenso.

Conrad: He ido cambiando, después de ZARA trabajé mucho en publicidad como ilustrador freelance. Ha ido cambiando el tipo de clientes para los que trabajo, ahora mismo casi nunca trabajo para agencias de publicidad y lo que hago son proyectos personales, algún trabajo de publicidad muy puntual, algún libro (uno al año) y lo que más rentabilidad me da son las galerías, vender obra personal. Quiero ir por este camino. La publicidad está muy bien pero hay campañas que no quiero hacer, es muy pesado.

Y tú Clara, ¿cómo y por qué das el paso de crear tu propia marca y dejar una empresa como Shackleton?

Clara: No fue algo de repente, ni fruto de un calentón. Cuando estaba en Shackelton me abrí un blog porque él (Conrad) me obligó. Empecé a colgar dibujos “cutres” y empezaron a gustar, comenzaron a salirme trabajos y cuando vi que me empezó a ir bien, fue cuando dejé la empresa, no fue un salto al vacío. Es ahí cuando creo mi propia marca.

¿Maria Diamantes ha realizado varias campañas para el Ayuntamiento de Barcelona, para Banco Sabadell, digamos que tampoco arranca mal verdad?

Clara: Vi un anuncio por Facebook donde una agencia muy pequeña de Barcelona llamada Blawcel necesitaba ilustradores para una campaña. Así que les escribí, me entrevistaron y encajé. Era para el Servei d’ Atenció al Ciutadà, una campaña muy pequeña para el Ayuntamiento de Barcelona. Y de ahí surgió la campaña de Civisme, después otras dos para otros servicios del Ayuntamiento, en definitiva, hicimos cuatro campañas consecutivas con esta agencia.

© Maria Diamantes

Háblanos de La guía visual de Barcelona, ¿también es un encargo del Ayuntamiento de Barcelona?

Clara: Esto es un proyecto personal. El verano pasado fuimos a Nueva York 3 meses y quería hacer un proyecto sobre la ciudad, quería hacer un diccionario visual con las palabras que iba aprendiendo. Esto fue derivando y transformando en iconos visuales, pero no los típicos, sino mezclarlos con otros no tan habituales. El problema es que solo teníamos un portátil minúsculo, estábamos de viaje y tal… así que eso fue como una especie de entrenamiento. Al volver a Barcelona lo retomé, hice varias ilustraciones, pero ahora sobre Barcelona claro, planteé un proyecto largo y se lo presenté a la editorial Lunwerg. Les encantó, de hecho yo solo quería hacer el formato postales pero me dijeron ellos que también libro. Esto ha crecido un poco más y está dentro de un proyecto que se llama Visual Cities donde quiero hacer esto mismo pero en diferentes ciudades. Ahora mismo tengo en mente San Francisco, Tokyo y Río de Janeiro. Ya he hecho Barcelona y ahora me apetece no repetir ciudad europea. El objetivo es viajar y sacar algo de provecho de ahí.

¿Compartís estudio? Siendo pareja y trabajando en lo mismo, ¿desconectáis en algún momento?

Clara: Este verano hemos compartido el estudio y ha sido como “nunca más”.

Conrad: Este verano hemos trabajado en un libro, yo lo ilustraba y ella ha estado haciendo la maqueta. Estar ocho horas trabajando juntos, luego la convivencia… a veces es duro. Digamos que hemos decidido separar los ambientes (risas).

Clara: Es complicado desconectar, siempre hablamos de esto. Lo bueno es que no es 24 horas, él trabaja en un estudio, yo en otro y ya está. Este intensivo que hicimos puede erosionar mucho.

¿Entráis mucho en el trabajo del otro?

Clara: Totalmente. De hecho siempre le pregunto si le gusta algo o no esperando ya su respuesta. Eso sí, tenemos un pequeño pacto, que consiste en criticarnos mucho, pero constructivamente, para mejorar. Porque casi todo el mundo te dice “Ah qué guay, qué bonito”, así que normalmente nos decimos los fallos o dónde creemos que se puede mejorar lo que esté trabajando el otro. No lo queremos cambiar para nada. Creemos que es positivo para nosotros ser sinceros en ese aspecto y mejoramos más.

Conrad Roset y Maria Diamantes

Parece que ser ilustrador o diseñador lleva implícito tener gato, ¿tenéis gato vosotros?

Conrad: Sí (risas). ¿Sabes qué pasa? Siempre he tenido gato, desde pequeño y ella también.

¿Y en Nueva York hicisteis algo más?

Conrad: Fuimos un poco a ver qué pasaba, llevábamos mucho tiempo sin vacaciones así que nos lo tomamos como unas vacaciones largas para aprender algo de inglés, hacer contactos, etcétera. La cosa es que se nos quedó corto, en realidad cuando nos fuimos fue cuando estábamos empezando a cogerle el pulso a todo aquello, pero no podíamos estar más tiempo.

Conrad ¿qué te pasa con las mujeres?

Conrad: Como expliqué antes fue algo que no estuvo premeditado, no tenía que durar tantos años, ni hacer un libro, ni que se convirtiera en mi tema estrella. Así que no es que tenga una obsesión ni nada, eso sí, me gusta más dibujar las musas que dibujar camiones o cuerpos de hombres, me gusta más el cuerpo femenino.

¿En qué sector es en el que os sentís más cómodos trabajando?

Conrad: Moda y publicidad son muy parecidos, cambia el cliente pero en definitiva es el mismo tipo de encargo. El trabajo editorial es algo más artístico, sobre todo si te dan bastante libertad estilística. Yo por suerte me suelo encontrar con encargos donde me dan bastante libertad. Pero si tengo que elegir, evidentemente donde estoy más cómodo es en mis proyectos personales, estás ahí en tu estudio, haciendo lo que quieres y después si encima se vende, imagina. Está claro que eso es difícil y muchas veces hay que combinarlo con otros proyectos.

Clara: A mi lo que me gusta ya sea publicidad o editorial, es trabajar directamente con el cliente final, no con intermediarios, se pierden muchas cosas. A veces es como el juego ese del teléfono. Este de la guía visual porque el cliente era yo y no tenia ningún condicionante. Ha sido muy gratificante. Había que definir 50 elementos y fue chulo todo el proceso.

Conrad Roset y Maria Diamantes

Los dos habéis trabajado con grandes clientes, algunos extranjeros, ¿qué diferencias encontráis?

Conrad: Te pongo un ejemplo. Me encargaron una portada para una colección de libros sobre historia de la monarquía en Inglaterra. Aquí en España para una portada de un libro se cobra entre 200-400 euros. Según mi experiencia pagan esto y evidentemente mucho menos incluso nada. Depende de la editorial, está claro. Estos ingleses me mandaron un mail pidiendo disculpas porque “solo” me pagaban 1000€. Es un detalle, pero refleja una diferencia abismal. Se trabaja mejor fuera, los timings son mejores, aquí pagan a 90 días…

Hablando de clientes, ¿cómo fue trabajar para Buenafuente?

Conrad: Estaba preparando una expo, ya tenía ese dibujo. Fue raro y muy fácil este encargo. Fue estando en el aeropuerto. Me llamaron del Terrat diciendo que les molaba el dibujo y lo único que tuve que hacer fue decir “sí” y enviarles el dibujo desde el móvil.  Ese encargo no está hecho en directo sino que es una impresión sobre una especie de caja de luz. Eso sí, luego nos invitaron a ver el programa desde realización y moló un montón porque somos muy fans de su programa y de ese tipo de humor. Luego Buenafuente y Berto Romero estuvieron una semana en nuestro estudio trabajando porque estaban haciendo un guión para una película con gente de Madrid, y les apetecía separar un poco el trabajo que hacen dentro del Terrat de esto. Total que se vinieron y fue muy interesante ver como se crea un guión de esta gente, cómo discutían sobre dónde meter un chiste, etc. Fue toda una experiencia, son unos cracks.

¿Tenéis una técnica en la que os sintáis más cómodos?

Conrad: Mira esto es algo que repito en los workshops que doy, lo mejor es no apalancarse. De vez en cuando encuentras algún estilo o una técnica que funciona muy bien, a veces lo calculo con los “likes” en las redes sociales, vas intuyendo qué es más comercial. Pero para mi es muy importante no estancarme en una técnica porque me aburre indagar sobre lo mismo, necesito experimentar algo nuevo. Si siempre usas la misma composición, los mismos colores, etcétera, al final tiene fecha de caducidad. Es palpable que yo uso como tema principal la figura femenina pero intento que cambie la línea, la técnica, siempre le he dado mucha importancia a la línea y de repente ahora estoy haciendo el dibujo eliminándola, usando más la mancha o inventando más. Cuanto más versátil seas mejor.

Clara: No sé dónde estoy más cómoda. Lo que sí creo que me identifica es que no utilizo la línea, uso tintas planas, todo muy minimalista, tonos pastel. Me gusta ese territorio o ese limbo entre diseño e ilustración. Es algo que parece que está muy de moda y eso da miedo, de ahí que sea tan importante la evolución y plantearte si en dos años has evolucionado o no. No encasillarte. Ahora por ejemplo estoy trabajando en un póster, usando técnica vectorial pero incorporando texturas, hojas de plantas a modo de tampones, etcétera. Sigue siendo muy de diseño pero a la vez he buscado lo artesanal o manual. Y quiero moverme hacia ese sentido.

Conrad Roset y Maria Diamantes

¿Crees que la ilustración vectorial está lo suficientemente valorada?

Clara: A mi me parece que quizás no del todo. Para mi un lápiz es una herramienta, una tiza es una herramienta, un spray es una herramienta y el ordenador es otra herramienta. A mi un original me parece igual si está hecho al óleo que con el ordenador, el problema es que no se valora desde fuera. Creo que es algo que en un tiempo nos acostumbraremos, la gente aún piensa que si lo haces en el ordenador es como si este lo hiciese por ti, como si se hiciese solo. Quizá es porque aún el ordenador es una herramienta demasiado joven si la comparamos con las técnicas tradicionales como la acuarela o el óleo. Espero que cambie esa visión.

¿Os influenciáis entre vosotros?

Conrad: Tenemos estilos y caminos tan diferenciados y hacemos cosas tan distintas… por suerte creo que no. He conocido parejas que se parecen en su obra, o parecía que había competencia en su obra, cosa que me parece horrible.

Clara: Yo creo que no, nos ayudamos pero nunca he dicho “mira qué paleta de colores está usando Conrad, la voy a probar”. Al menos conscientemente (risas).

Hablando de influencias, ¿quién o qué os influencia?

Conrad: A mi me inspiran cosas muy diferentes. Los videojuegos por ejemplo, soy muy friki de los videojuegos y últimamente solo hago jugar a eso en mis ratos libres. Me he comprado todas las consolas que hay. La música, el cine, las series. A veces te inspira más la cabecera de True Detective que un ilustrador. Puedes coger cosas de muchos sitios.

Clara: La paleta de colores de mi último trabajo está inspirada en un videojuego que se llama Monument Valley por ejemplo.

Conrad Roset y Maria Diamantes

¿Qué tal la experiencia dando clases?

Conrad: Llevo 4 años dando clases en un postgrado de ilustración en la BAU de Barcelona pero nada, solo un mes, una asignatura. Y el año pasado fui profe en una academia de arte que está muy enfocada al hiperrealismo, al dibujo al natural… Yo era el profesor raro, el profe del sábado por la mañana que les hacía pintar cosas más libres, poses de un minuto, en movimiento, cosas así. Como experiencia me encanta, dar clases es algo que me gusta mucho, creo que lo llevo un poco en la sangre, mi madre es profesora. Pero como voy hasta arriba siempre de trabajo prefiero hacer workshops como el que he hecho aquí en La Galería Roja, te vienes tres días, cinco días a Sevilla, das clases, lo pasas de puta madre y aprendes mogollón. Es muy intenso pero lo puedo combinar mejor con mi trabajo.

¿Qué proyectos tenéis en mente en un futuro próximo?

Clara: El proyecto de las diferentes ciudades, Visual Cities. La idea es pasar algunos días en esas ciudades que comenté antes y empaparme de todo para luego realizar las ilustraciones de los iconos. Ojalá pudiera pasar mucho tiempo en cada ciudad pero cuesta mucho dinero.

Conrad: Yo ahora estoy con las bailarinas, algo se ha podido ver por las redes sociales. Es mi siguiente proyecto. Relacionado con un proyecto personal. Hace poco tuve una reunión con una gente de Suiza y de Bélgica que quieren hacer una super expo en Bélgica de mi obra. Siempre que tengo una expo importante aprovecho para hacer algo nuevo. Y ahora estaba harto de enseñar tantas tetas (risas) y pensé, mira voy a hacer bailarinas, creo que es muy bonito con todo el tema del movimiento. Ahora me voy a pasar como dos meses dibujando bailarinas.

¿Y si fantaseamos un poco, qué os gustaría hacer?

Conrad: Un videojuego.

Clara: Yo llevar mis diseños a las tres dimensiones, como mis diseños son tan geométricos y tienen unas formas tan básicas, me da la impresión de que pueden reproducirse de otras maneras. Me apetece ir por el lado más manual, mancharme las manos.

Conrad Roset y Maria Diamantes

¿Y tenéis idea de hacer algún proyecto en común?

Conrad: En Nueva York empezamos un libro infantil que se quedó a medias. Pero deberíamos algún día hacer un proyecto personal conjunto. Íbamos muy bien con ese libro, lo tenemos que recuperar.

Clara: Sí, deberíamos. Pero creo que tiene que ser un proyecto que no nos lleve mucho tiempo, al menos por ahora, porque entre el trabajo mío y el suyo, uno no puede ahora, el otro no puede dentro de un mes, y se acaba eternizando.

Recomendadnos una ciudad.

Clara: Para trabajar Nueva York aunque no viviría allí. Río de Janeiro me enamoró.

Conrad: Barcelona.

Podéis encontrar más sobre ellos en los siguientes enlaces:

Maria Diamantes

Conrad Roset

 Por Maasåi Magazine // Fotos: Miguel Jiménez // Ilustraciones: Conrad Roset, Maria Diamantes

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