Javier Ballesteros o cómo rescatar la historia musical africana.

//

A veces uno escucha rumores de proyectos culturales que parecen increíbles. Son proyectos que nacen como respuesta a una pasión y que nada tienen que ver con los valores socioeconómicos en que nos movemos. No persiguen una rentabilidad específica, no buscan el reconocimiento de sus creadores, no tienen el apoyo de las grandes instituciones, simplemente […]

Te suena África

A veces uno escucha rumores de proyectos culturales que parecen increíbles. Son proyectos que nacen como respuesta a una pasión y que nada tienen que ver con los valores socioeconómicos en que nos movemos. No persiguen una rentabilidad específica, no buscan el reconocimiento de sus creadores, no tienen el apoyo de las grandes instituciones, simplemente son iniciativas en las que uno cree y todas las mañanas se levanta con ganas de luchar por ellas.

Siempre me he quejado de la poca capacidad de sorpresa que tiene Sevilla. Poseer un calendario plagado de bellísimas tradiciones hace que la agenda cultural de la ciudad haya quedado reducida a mejorar lo realizado en el año anterior. Una ciudad que se horroriza de las Setas, en la que se quiere derribar la Torre Pelli o que es capaz de desmontar un tranvía para que pase una cofradía, no parece el mejor escenario para la iniciativa cultural privada.

Pues en esas andaba, mirándome el ombligo, intentando derribar el muro que se alza entre Los Remedios y la Alameda, cuando me encontré con Javier Ballesteros. Un tipo elegante, que viste camisa metida por dentro, que peina una cana por cada batalla vivida y al que no he conseguido ver sin que haya dejado de sonreír. Este señor, con pinta de actor estadounidense, posee una de las mejores colecciones de instrumentos musicales africanos que existen en la actualidad.

El Centro de Cultura Africana gestionado por la Asociación Cultural El Gulmu se alza como uno de esos árboles gigantescos que crecen en mitad de la nada y que uno no sabe cómo es capaz de sobrevivir al duro entorno que le rodea. Dentro del Polígono Industrial Calonge de Sevilla, entre rectificados de coches, venta de azulejos, tiendas de pinturas y las luces de neón de alguna que otra “wiskería”, se esconde una nave dedicada a la cultura. No es una nave cualquiera. Es un lugar donde se pueden ver instrumentos musicales que siguen vivos, habitan ritmos ancestrales que huelen a tierra mojada y el tiempo parece estar anclado en una gran puesta de sol.

¿Cómo nace la idea de crear una casa de la música?

La idea surge con mi gran amigo Javier Ruibal, cantautor de El Puerto de Santa María. En su día nos planteamos iniciar un proyecto para conseguir que se declare la música tradicional africana Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Pensamos que el mejor medio para dar a conocer, promover y promocionar nuestra iniciativa era crear una exposición de instrumentos musicales africanos.

Te suena África

El proyecto se inicia a partir de tu colección de instrumentos musicales, ¿verdad?

Efectivamente, se basa en una colección personal. Llevo casi 30 años haciendo acopio de instrumentos africanos, muchos de ellos traídos por mí personalmente desde diferentes países africanos o por compañeros que han trabajado como cooperantes en África y les he ido animando a que fueran contribuyendo a agrandar la colección.

¿En algún momento pensaste en reunir una exposición de tanto valor para el estudio de la música africana?

La verdad que la colección está formada por casi 500 instrumentos, de los cuales el 75 % está expuesto en el centro. La colección comenzó casi sin darme cuenta. Yo soy farmacéutico y he estado siempre muy vinculado a todo tipo de proyectos de cooperación en África en materia de salud. El que conozca o haya viajado a África sabe hasta qué punto la música esta inmersa en la vida cotidiana. En este sentido considero que cualquier proyecto de cooperación debe atender a esas manifestaciones culturales y darles su sitio y reconocimiento.

30 años recopilando instrumentos, se dice pronto, ¿los habías expuesto antes?

Persiguiendo ese gran objetivo de conseguir que la música africana se declare Patrimonio de la Humanidad, hace unos años creamos una exposición temporal bajo el título ¿Te suena África? que se pudo visitar en más de 30 provincias españolas y que proponía un recorrido por la cultura africana a través de la música. De aquella primera exposición temporal ha nacido esta colección permanente.

Por un lado nos dimos cuenta que las piezas estaban sufriendo mucho, el cambio de temperatura, el transporte, el montaje y el desmontaje, estaban influyendo negativamente en la conservación y el mantenimiento de las piezas. Por otra parte, por culpa de los recortes en cultura derivados de la crisis, cada vez teníamos menos itinerancias. Finalmente nos decidimos a montar una exposición permanente que asegurara la correcta conservación de las piezas y se convirtiera en un lugar de referencia para el estudio y la investigación de la música africana. Ahora queremos promocionar el centro con idea de ofrecerlo a instituciones educativas, asociaciones y colectivos para que lo vengan a visitar.

Te suena África

Te suena África

Y decides montarlo aquí, en mitad del polígono Calonge…

Porque aquí estaba ya la sede de nuestra asociación cultural. Teníamos ya la sede y el local, por lo que únicamente tuvimos que adaptar el espacio a la exposición. Quizás hubiera sido más positivo tenerla en un lugar más céntrico de la ciudad aunque este emplazamiento nos permite organizar talleres de percusión o danza, haciendo el ruido necesario sin molestar a nadie.

¿Cómo está organizado el espacio?

Entrando desde la calle lo primero que encuentras es un patio exterior que hemos adaptado para hacer una pequeña aula de música. En este espacio es donde solemos dar todo tipo de talleres. Posteriormente se pasa a una zona central en la que nos gusta ofrecer una descripción de lo que significa el continente africano y de todas sus características. Finalmente, nos encontramos con la exposición de instrumentos propiamente dicha. La tenemos organizada en cuatro grupos (la división de instrumentos de música más aceptada a nivel internacional): cordófonos, instrumentos de cuerda, aerófonos, instrumentos de viento, idiófonos, tienen el sonido por la propia naturaleza del instrumento, membranófonos, que son los tambores, para entendernos. Dentro de estas categorías los tenemos distribuidos por país de origen, la étnia, etc..

Para los que además de ver quieran aprender ¿hay algún tipo de material didáctico?

Todos los instrumentos tienen una pequeña cartela y breves textos que permiten contextualizar la exposición. A su vez, hemos publicado un catálogo que funciona a modo de soporte de la muestra. En definitiva, considero que la exposición es bastante amena, divulgativa y completa, desde el punto de vista de la información. Por otra parte, hemos diseñado una serie de visitas guiadas que están a cargo de un compañero nuestro, Manuel Jimenez Maqueda, que es multinstrumentista y hace que la visita se convierta en una experiencia inolvidable.

Háblanos de la naturaleza de los instrumentos, ¿de dónde han salido? Estoy seguro que tienes alguno preferido.

Esto es como cuando uno tiene varios hijos, —¿Cúal es tu preferido?— Preferidos son todos. La característica más importante de todos los instrumentos de la colección es que son piezas de uso, son piezas que han sido utilizadas para hacer música en su momento, es decir, que no son piezas de artesanía. Otro valor añadido de la exposición es la labor de investigación y documentación que hemos realizado sobre los propios instrumentos, ofreciendo una información detallada de cada una de las piezas. Sobre la música en África hay cosas escritas, aunque hay muy poco. Sabemos que hay muchas lenguas africanas que no han utilizado la escritura como medio de transmisión por eso, muchas veces, parece que África no tiene historia, no tiene pasado, cuando no es cierto. Es un continente que le da mucha importancia a la transmisión oral.

Te suena África

En África, ¿cómo se consigue un instrumento?

No es una compra de veo un instrumento y quiero comprarlo, siempre ha habido un trato personal. Yo todo lo que he adquirido ha sido a través de un contacto previo y, de hecho, algunas veces he visto un instrumento y me han dicho – Este no porque es el que yo tengo ahora para tocar, pero tengo otro aquí en desuso, pues ese es el que yo he ido adquiriendo.

¿Qué tipo de apoyos tenéis en el proyecto?

Desgraciadamente muy poco. África sigue siendo la gran desconocida a todos los niveles. Incluso a nivel político sigue habiendo un gran desconocimiento de la realidad y la riqueza del continente vecino, cuando Andalucía debería ser entendida como la puerta de Europa a África y la puerta de África a Europa. Desgraciadamente no tenemos ayudas y eso que hemos llamado a muchas puertas. Esta es la realidad con la que tenemos que convivir.

¿Crees que el Centro de Cultura Africana que habéis creado y la colección que lo conforma han sido suficientemente valorados por la ciudad de Sevilla?

Por lo que yo tengo visto hasta el momento creo que no. Considero que Sevilla sigue siendo una ciudad demasiado tradicionalista y creo que al decir esto nos entendemos perfectamente. De todas la puertas que hemos llamado no hemos tenido respuesta de ninguna. Creo que es una asignatura pendiente saber qué es África, qué significa, desgraciadamente las noticias de África que nos llegan siempre son malas. Uno de nuestros objetivos es normalizar el concepto de África, es decir, dar a conocer una cultura que existe, no es que nos estemos inventando nada.

Sin apoyo institucional, ¿cómo subsiste la asociación?

Tenemos un comité ejecutivo y socios colaboradores, no tenemos una cuota de socio establecida. De vez en cuando recibimos donaciones y aportaciones. Actualmente nos estamos autofinanciando con los talleres, con la exposición a través de las visitas guiadas, con la venta del catálogo, etc… A su vez, la exposición itinerante es otra fuente de entrada de dinero. Con este proyecto no buscamos ningún tipo de lucro, únicamente dar a conocer la música y la cultura africana.

Te suena África

¿Cómo estáis haciendo la publicidad del centro?

Desde el punto de vista de la promoción estamos empezando ahora, porque el centro lo terminamos de montar y de poner a punto a finales de julio. Todo el mundo se queda sorprendido de la variedad y calidad de las piezas que tenemos, que se traduce en una gran riqueza cultural. En pocos sitios puedes ver la influencia de la música africana en el resto de las músicas del mundo: blues, jazz o, incluso, el flamenco.

Actualmente estamos abriendo el centro mediante visitas concertadas. Y, por supuesto, todas nuestras actividades se pueden seguir a través de nuestra página web: www.promocionafricana.com

Muchos de las críticas que le hacen a los proyectos de cooperación es que son acciones aisladas y puntuales. Un centro de este tipo podría entenderse como una mera colección privada de instrumentos musicales. ¿Actualmente tenéis alguna vinculación activa en África?, ¿estáis trabajando en el terreno?

El centro es una actividad más de la asociación, siempre hemos desarrollado proyectos de desarrollo y cooperación internacional en el ámbito de la cultura africana. Nosotros, cuando nació el proyecto, comenzamos a trabajar en Burkina Fasso y desde hace unos años estamos construyendo allí una casa de la música y la danza tradicional, concebida a modo de centro sociocultural. La música y la danza son el nexo de unión. Lo estamos desarrollando a través de un convenio con la Universidad de Sevilla y contamos con diversas fuentes de financiación externa como el Ayuntamiento de Alcalá Guadaira o de Córdoba. Tenemos una contraparte africana con la que desarrollamos conjuntamente todas nuestras actividades. A su vez, hemos firmado un convenio con la Universidad de Ouagadougou, que es la institución de referencia de Burkina Fasso, con el objetivo de introducir el concepto de educación y formación en materia musical en los planes de estudios. En África, todo el mundo sabe tocar y tiene un sentido del ritmo increíble, de ahí la importancia de crear el concepto de estudio y formación en materia musical. Puede ser una fuente importante de financiación para el país, de autoestima y de promoción para la cultura autóctona.

Por otra parte, estamos desarrollando un proyecto de investigación sobre la producción musical africana. Estamos trabajando en la discografía africana del siglo XX, sobre una colección que tenemos de vinilos, digitalizando y tratando toda la información que se desprende de los mismos. Aparte de la música en sí, hay mucha información de otra índole, fotografías, datos curiosos, etc. con todo eso estamos creando una base de datos. En este sentido, nos queda mucho por hacer.

¿Qué opinan tus amigos y familiares de que te hayas lanzado a abrir este nuevo espacio cultural?

Es un poco difícil de explicar aunque considero que cuento con el apoyo de todos ellos y, lo más importante, la ilusión con la que yo desarrollo todo este tema. La ilusión es una de las cosas que más me motivan. Creo que un proyecto de este tipo tiene mucho futuro y sigo teniendo la certeza que, con un poco de tiempo, la gente va a llegar a entender lo que es África y lo que significa la música africana.

Te suena África

Sinceramente, todavía no me explico como un tipo de Sevilla, estudia farmacia y, al cabo de treinta años, acaba teniendo una de las colecciones de instrumentos musicales africanos más importantes que existen. Me parece increíble.

Yo no soy de Sevilla, soy de El Puerto de Santa María. Vine a estudiar farmacia a Sevilla y tuve la suerte de conocer a los Padres Blancos Misioneros de África. Fueron ellos los que de alguna forma me transmitieron esa pasión por este continente. A partir de ahí, a lo largo de toda mi carrera tuve contacto con ellos, con asociaciones y con diferentes ONG’s dedicadas a la cooperación. Cada vez que podía viajaba a África, robando tiempo a la familia y a los amigos, con proyecto de cooperación relacionados con temas de salud y, posteriormente, cultura. Y ese es el mismo espíritu que mantengo hasta el día de hoy.

Termino mi charla con Javier Ballesteros sorprendido y contento. Sorprendido por todo lo que acabo de ver, contento porque Sevilla ha vuelto a sorprenderme. Me alegra saber que todavía hay gente que apuesta por la cultura, que se atreve a abrir espacios culturales en sitios inverosímiles,  sin esperar la subvención pública o la foto del político de turno. En 45 minutos de charla un farmacéutico ha sido capaz de demostrarme que para ser un buen gestor cultural no hacen falta años de formación académica, únicamente hay que tener una ilusión y ser capaz de luchar por ella.

Llegando a casa me viene a la mente un famoso percusionista que conocí hace unos años en Madrid y que, curiosamente, también se llamaba Javier Ballesteros. ¿Qué habrá sido de él?, ¿qué habrá sido de su música? Me entra la melancolía, saco el móvil y lo llamo.

Más información: www.promocionafricana.com

Reserva visitas: info@promocionafricana.com

 

Por Marcelo Sartori desde la Plaza del Pelícano // Fotos: Miguel Jiménez

Comentarios

comentarios

Tags: ,

One Response to “Javier Ballesteros o cómo rescatar la historia musical africana.” Subscribe

  1. esther 13/04/2015 at 17:22 #

    Para mi es una alegria ver este hermoso trabajo que realiza el amigo Javier, quien conoci personalmente en le Museo donde trabajo La Casa de Africa, ojala que algun dia sus colecciones y las nuestras puedan dialogar por un mismo objetico que se conozca la riqueza cultural del continente africano y que hayan personas que como el trabajen sin descanso para las futuras generaciones. Mil felicidades

Leave a Reply

171206_Terryvstori_121723_Terryvstori_MaasaiMagazine_MiguelJimenez

Terry vs Tori “Hemos pasado de la tarde al atardecer”

Con un pie al otro lado del Atlántico, Terry vs Tori, la joven banda sevillana que ha conseguido seducirnos con […]

las-odio-portada

Las Odio: feminismo bailable

Avanzan imparables. Con su disco debut, “Futuras esposas”, Ágata (guitarra), Alicia (batería), Paula (voz y sintetizadores) y Sonsoles (bajo) se […]

171030_200848_QuitinVargas_MaasaiMagazine_MiguelJimenez

El viaje de regreso de Quentin Gas y los Zíngaros

La palabra regresar significa volver al punto de partida, también significa restituir una cosa a su dueño. Hay quien afirma […]

170416_0762_AlejandroMasferrer_MaasaiMagazine_MiguelJimenez

Alejandro Masferrer, “Hace falta gente que entienda lo global”

Hombre orquesta, hombre del Renacimiento, culo inquieto, creativo, diseñador, fundador de la primera peña sevillista de Londres, organizador de fiestas […]

170403_8694_PabloMerchante_MaasaiMagazine_MiguelJimenez

Pablo Merchante, “Desprovisto de todo, empecé a pintar”

No fue la primera, pero sí pulsó mi alerta. Sé que no he vuelto a verla, y posiblemente la imagen […]

170213_4507_MariaPerezHeredia_MaasaiMagazine_MiguelJimenez

María Pérez Heredia: “Leer el Ulises y ver Las Kardashian no son excluyentes”

Tiene 22 años y dos novelas publicadas en las que, como ella misma advierte, no puede disimular su amor por […]