La Suite Bizarre - Maasai Magazine

Un estudio de la Universidad de Ohio, demuestra que las personas que se divierten en las fiestas son más inteligentes y viven más. Dentro de ese grupo, casi el 50 % baila siguiendo el ritmo de la música y el otro 50% (más o menos) además le presta atención a las letras. De este último cohorte, sólo el 5% memoriza lo que baila y no hay ni un solo caso (ni uno sólo) de alguien que haya dejado de bailar porque no entendía el significado de la canción en cuestión. Un porcentaje perdido, no sabe, no contesta, o no le importa.

Israel Alexander y su banda se suben al escenario y su especialidad es hacer bailar. El público nobel – luego de unos instantes de estupor- acepta la invitación y comienza la fiesta.

¿Cuál es el origen de La Suite Bizarre?

La idea se forjó en una furgoneta camino a Manchester. Quería romper con el pasado y empezar todo de nuevo. Tenía movidas personales en la cabeza y todos mis grupos y experimentos musicales anteriores llegaron a un punto que necesitaban salir por algún lado, canalizarse en algo nuevo. Pensaba en todas las bandas que me gustaban e influenciaban y sobre todo en no tener complejos. Quería hacer las canciones con esas influencias, quizás por eso “LSB” suena a Inglaterra o a la música negra de EEUU. Montaba el concepto en las rutas inglesas, escuchando funk de los 60 y la música disco de los 70. Esa mezcla de soul, funk y latino. En España hubiera sido complicado forjar eso.

Tengo entendido que La Suite Bizarre es un concepto.

Está pensada como tal. Concebida desde ese punto.

¿Cómo se te ocurrió el nombre?

Tenía claro que quería un nombre que se entendiera en varios idiomas. En inglés, alemán o español. La Suite Bizarre, se comprende de qué va. Ese concepto del que hablamos.

Es- en definitiva- un lugar, como una habitación, privada y compartida, llena de contradicciones y a la vez simple. Un lugar bizarro, extraño, donde todo está permitido. Donde cabe de todo y con lugar para todos y todas.

La Suite Bizarre - Maasai Magazine

O sea que dentro del concepto musical está el estético.

Y el filosófico de celebrar la vida. La vida es maravillosa, está buenísima. Por eso es genial divertirse, bailar , pasárselo bien. Y ético, porque creemos en la calidad. Tanto técnica (porque nos gusta sonar bien) como de la puesta en escena. La gente paga por ver un espectáculo y no creemos que este bien tocar tus canciones a tu rollo sin importarte como se lo está pasando la peña. La diversión y la calidad no sólo no están reñidas sino que van de la mano.

¿El público es parte del espectáculo?

Todos. Los/las que se hipnotizan con lo que pasa en el escenario, las/los que se disfrazan y bailan del minuto uno. Los que llegan y al principio ni se mueven y luego terminan sudando medio desnudos. En directo vemos lo que la banda da de sí.

Es una banda que adquiere una dimensión nueva en el directo.

En efecto. Para nosotros la música en vivo es insuperable. Estar allí y ver que somos de verdad, nosotros y ellos, la misma cosa. Eso es “LSB”. Estamos enamorados del directo. Se completa la banda, la música. Se reivindica el baile y esto termina siendo casi revolucionario. Es algo moderno y primitivo.

“Bailar en la cueva” como dice Drexler.

El origen de la música. El objetivo de bailar. El latido de los corazones. Los cuerpos saltando. Es una apuesta a un tipo de sonido. Una propuesta que encierra un concepto que tiene que ver con esta fiesta que es la vida, con todos sus matices, incluso los más extravagantes. Además la forma de consumir música ha cambiado, yo creo que poca gente entiende la música sin el directo. Aún así cuidamos mucho la producción de los discos.

La Suite Bizarre - Maasai Magazine

Hablemos de ellos.

Tenemos dos discos y el adelanto de un tercero, que se grabó varias veces. El primero se llama “Extraordinary, Obscene, Violent” y el segundo “Sex is Medicine”.

¿Hay diferencias del primer al segundo álbum?

El primero fue más experimental, un sonido más sucio, más como el primer Beck. El segundo es mi favorito, porque siento que fundó los cimientos del grupo con un sonido más cristalino.

¿Por qué el tercero se grabó varias veces?

Hay canciones para un álbum triple. Se grabó varias veces y no se consiguió el sonido o el “feeling”. Luego estuvimos- por dos veces- a punto de firmar por multinacionales y nos despistamos un poco cambiando canciones haciendo temas más cortos. Se descartaron canciones hasta un punto que dijimos basta, estaba demasiado contaminado.

¿Se podrá decir entonces que “LSB” es un grupo “indie”?

Si no depender de nadie que no seamos nosotros, hacer lo que creemos, tener personalidad, identidad propia y amar nuestra música, es ser “indie”: somos de las bandas más “indies” del medio (risas). “La suite bizarre” pasa de prejuicios, incluso de los del panorama musical.

Volviendo a los discos. ¿Le tienen especial afecto a algún tema?

Casi todos los grupos que sacan hits, quienes menos deciden cuál canción es el hit es la banda. Hay un tema del primer disco “Spread your love over me” que me encanta como se gestó. Estaba viviendo en una casa hippie y allí acostado y se me vino esa frase a y me persiguió años “Expande tu amor sobre mi”. Ese tema tiene algo. Curiosamente nunca lo tocamos en directo. Pero así como el directo completa la banda, cada álbum es una unidad, son para escucharlos enteros. Supongo que tiene que ver con influencias desde niño de los discos conceptuales como los de Talking Heads que son una maravilla, hay un trabajo de álbum.

La Suite Bizarre - Maasai Magazine

Al final la música que escuchamos de niños siempre está ahí.

Y eso que ha ido variando, junto con la forma de escuchar música, ahora se suelen sacar temas de a uno. Pero hay bandas que cuanto más la escuchas más cosas encuentras, tienen una cadencia, algo de fondo. Cuanto más los escucho se hace cada vez más evidente, hasta que ese sonido es lo único que escucho. Ahí está la verdadera propuesta.

Esta apuesta, con tanto contenido “sexual”. ¿Cómo creen que envejecerá?

No lo sé, pero no importa. No sé cómo será, sé que será diferente. Esta banda es un ser vivo, es de verdad y su conexión con la gente que escucha y baila es auténtica, es tan sincera que no necesita artificios. No sabemos nada del futuro pero esa sinceridad le da largo aliento. Una de las propuestas que nos hicieron fue que le cambiásemos el nombre y sabíamos que eso era imposible, es el nombre de la banda, se llama así, como si tuviera vida propia.

Hoy hablamos de Talking Heads y me pasa con David Byrne, me gusta más cuanto más pasa el tiempo.

Y como pasa con Bowie o con Prince, son artistas que no se entienden en un sólo álbum, hay que escucharlo todo. Es una propuesta artística. Cuando estábamos en Alemania escuchábamos música electrónica y daban ganas de bailar, sólo de bailar. Es lo que ha hecho la música negra de toda la vida. Todos nuestros temas están en 128-124-130 bits por minuto, eso es baile, tiempo rápido, al corazón. Es una banda terrenal tiene un sonido hipnótico pero muy terrenal.

Una banda con un directo tan potente es la indicada para el momento musical.

Sí, pero el momento musical es muy complicado. Muy condicionado. Ahora está de moda un tipo de bandas y parece que cualquier otra propuesta desconcierta y es complicado abrir las mentes a algo distinto a las condiciones del mercado que, en efecto, deberían ser de oro para una banda con un directo especial. Pero el ambiente musical, que debería ser abierto y revolucionario, cada tanto se estanca.

Ten en cuenta que hoy hablábamos de entender todo un álbum. Las condiciones han cambiado al punto de que una banda como U2 ahora es muy difícil que aparezca. Un grupo que se conozca casi de niños y que luego llenen estadios.

La Suite Bizarre - Maasai Magazine

¿Cómo está formada la banda?

Ha ido variando componentes. Un proyecto así de ambicioso se hace complicado por lo económico. Son 6 o 7 músicos, es muy difícil sostenerlo. Pero desde que estamos en Sevilla ha adquirido un carácter con músicos fijos. Están Jose que es el batería y viene del jazz. Fernando el bajista que es más de rock y funk. Ana (saxo y coros) que tiene formación clásica. Lula la DJ que es argentina y trajo un aire nuevo en cuanto a lo musical. Recuerdo la primera vez que me hizo escuchar a Spinetta, su tema “Cementerio club” tiene un riff que era una locura y me abrió un mundo. Esto que hablamos sobre la música de aquí no pasa en Sudamérica donde hay más receptividad a la música. La madre de Lula me hablaba de Gustavo Ceratti, no es fácil que una señora de esa generación en España conozca a Santiago Auserón. Hay otra receptividad. Todas esas bandas nacionales que llenan estadios…

A veces en escena hay más gente.

Si, de forma más esporádica, tenemos a Andrea la violinista, a Mikel de Bilbao que viene de la electrónica.

Y su “frontman”, Isra es además del vocalista y compositor, el alma del grupo, sin embargo abajo es un tipo muy tranquilo. ¿Cómo era tu etapa, “Pre- Suite”?

Muy tranquilo, enamorado de la música, pero dispuesto a trasgredir. A veces con mucha soledad. Formando una banda tras otra. En mi pueblo desde la estética, al ponerme pendientes ya tienes a tu familia en contra, luego nos echaban de los locales, molestábamos a los vecinos. Le tenía que enseñar a los músicos del grupo a tocar la música que quería hacer. Pero hay algo en ese sufrimiento, en ser un incomprendido. Recuerdo comprar por pocas pesetas una furgoneta que cargaba borregos y con ella ir a dar conciertos al norte, de Ayamonte a Santander, sin papeles y con el motor soltando gases para dentro de la cabina, llegamos a tener alucinaciones auditivas, escuchábamos voces. Ese sufrimiento fue necesario para nuestro concepto artístico.

Y de ese sufrimiento salió una banda fiestera.

Somos una banda transparente. Creemos que la vida es una fiesta. Transparente como el sexo y el aire. Es lo que hay. Nos plantamos en eso, aquí estamos nosotros, sin vueltas.

¿Por eso las letras evitan complejidades?

Casi que son secundarias a la música. Están a su servicio. El sonido te llega, la música es magia. A mucha gente le gustan canciones en otros idiomas que no saben lo que dicen exactamente. Nuestras letras son mensajes directos, asociadas a sensaciones, conversaciones con amigos, un diálogo entre espíritus. No podríamos estar bailando en una fiesta una música rápida y soltando un discurso hermético. Gualberto de “Smash” me enseñó, en un taller que hice con él, que hay que tener respeto a la inspiración y si llega con una tonalidad y con unos tiempos determinados, eso hay que respetarlo.

¿Qué importancia tuvo irte al extranjero?

Cuando el hit del momento fue ese tema “Opá via asé un corral” del Koala, fue un puñetazo en el pecho, me mostró lo lejos que estaba mi gusto del gusto mayoritario y dije “yo me voy”. Y luego en Inglaterra me pasó lo contrario porque el carácter latino tiene un toque especial, a veces creo que el clima nos da una sonoridad, una creatividad especial. Un latino allí creando llega a lugares nuevos.

Por ejemplo cuando fueron a tocar a los Juegos Olímpicos de Londres ¿notaron algo distinto en la gente?

Si, fuimos seleccionados como banda española y tocamos en Glasgow junto con una banda de Bélgica y otra de Italia. Hay otra apertura, hay otra necesidad de cosas nuevas, cuanto más distinto mejor.

Dando conciertos en todos sitios será como salir de aventura.

Provocamos un poco de descontrol (risas) y a veces la gente confunde lo que es el show de la vida. Nos han llegado a invitar todo tipo de drogas o hacernos propuestas sexuales. En un concierto unas chicas levantaban a su amiga que se abría de piernas hacia el escenario (risas).

150501_9052_LaSuiteBizarre_MaasaiMagazine

¿Cómo mantienen la compostura?

Nosotros estamos disfrutando pero concentrados en que todo salga bien, en ejecutar bien los temas, en que suene bien. Luego queremos calma para digerir lo que ha pasado.

Algún personaje mediático dice que “la música es actitud”. ¿Están de acuerdo?

La actitud deriva de la música, del trabajo de una apuesta técnica sólida. La actitud de Bob Dylan no es impuesta, es su forma de sentir. Iggy Pop es lo que se ve pero también es contenido.

La gente que se expresa con el arte conecta con diferente, lo sé por mi pareja, hay una movida neuronal, es algo químico seguramente. A veces es un problema, parecemos más raros en el día a día y no es actitud, hacer música no es actitud pero si requiere concentración, meditación, información.

¿Compones de forma continua?

Sí, y lo llevo mal. Porque hasta que salen la cosas pasan, a veces, años. A mí me vienen a la cabeza 5 o 6 temas al día, los grabo en el teléfono, luego hago arreglos, los registro. Sueño con tener un equipo propio, incluso humano. A veces me veo con 200 o 300 ideas sueltas y eso es tiempo, hace falta mucho tiempo. Ahora voy a empezar algo experimental, con cosas viejas, algo del “Guernica” con música electrónica. Rescatamos ideas antiguas como mecanismo para limpiar, hay cosas que ni me acuerdo de dónde salieron. Necesito tiempo para ese proceso.

¿Qué les gusta del panorama actual?

En lo nacional (piensan) no hay algo que me llame. De fuera me gusta Black Keys, me ocurre algo cuando los escucho, me los imagino cruzando EEUU en una furgoneta llena de humo del motor (risas). !!! (Chk, Chk, Chk) de Nueva York me gustan mucho, tocan en calzonas playeras y chanclas. Yo me pongo así y me matan.

El pasado siempre vuelve ¿Sienten un poco incomprensión?

Sí. Es como si no se terminara de entender hasta que se liberan y se entregan. Parece que falta algo…Hace unos años “Sidonie” iban disfrazados y salieron a divertirse, y hoy parece mal visto y es extraño porque en España el carácter es alegre, somos muy extrovertidos o sea que la propuesta le va al pelo.

La Suite Bizarre - Maasai Magazine

Ustedes han puesto de vuestra parte, incluso sacando dos versiones de un video.

Es cierto, “Dance revolution” es un video que nos encanta, con un fuerte contenido erótico. Hay una versión más “ligth” para la televisión, pero al final todo el mundo se queda con la versión original.

Escuchando La Suite Bizarre se aprecia el funk, el disco, la electrónica, y en efecto, la psicodelia. Ellos están dispuestos, somos nosotros quienes tenemos que prepararnos para la fiesta.

“La psicodelia es uno de los componentes más notorios de la Contracultura, pues ofrece una vía de escape de los límites impuestos a la conciencia y a la vida diaria por el sistema dominante”      (Vol II del Evangelio apócrifo de Universallia)

Podéis escucharlos aquí:

lasuitebizarre.bandcamp.com

 

Por Joaquín DHoldan // Fotos: Miguel Jiménez

Tags: , , , , , , , , , ,

No comments yet.

Leave a Reply

2016_MonkeyWeek_FP100c_7_ig

Monkey Week en fotos

Este año se celebra la décima edición del Monkey Week, un festival de música que los maasais hemos tenido la […]

ellinchamientodigital

Usar las redes, caer en las redes

  Basilio Baltasar (Ed.). El linchamiento digital. Acoso, difamación y censura en las redes sociales. JotDown Books. 181 pp. «En […]

181010_181024_MaasaiMagazine_MiguelJimenez_PedroAlvarez

Pedro Álvarez Molina, documentalista de “La Peste”: Sevilla era Nueva York.

El año pasado, una serie ambientada en Sevilla sacudió nuestras pantallas. Más allá de un guión hipnótico y excelentes actuaciones, […]

Cartas renovadas_maasaimagazine

Colón: el fin como comienzo.

Cristóbal Colón. Cartas renovadas. Edición a cargo del colectivo Fut i Makak. West Indies Publishing Company. 130pp. Han pasado más […]

IMG_20180918_154825_MaasaiMagazine_ElTruco

El difícil arte de tomar decisiones

El difícil arte de tomar decisiones Víctor Barba. El truco. West Indies Publishing Company. 150pp. Todo el mundo ha pensado […]

LosNInosInvisibles_foto_MaasaiMagazine

El camino y las migas de pan

El camino y las migas de pan Bernardo Ortín. Los niños invisibles. Historias ilustradas. Jot Down Books. 147 pp. ¿Quiénes […]