David Linde y LaSUITE, «En Sevilla los tíos no bailan»

Texto: Maasåi Magazine // Fotos:

“Yo he visto cosas que no creeríais…”, así comienza el discurso final del replicante Roy Batty en Blade Runner. Mentiríamos si dijéramos que hemos visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser, pero por suerte empezamos a ver en Sevilla cosas que no creerías. En esta ciudad en la que, aparentemente, todos […]
David Linde

David Linde, uno de los integrantes de LaSUITE

“Yo he visto cosas que no creeríais…”, así comienza el discurso final del replicante Roy Batty en Blade Runner. Mentiríamos si dijéramos que hemos visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser, pero por suerte empezamos a ver en Sevilla cosas que no creerías. En esta ciudad en la que, aparentemente, todos somos nazarenos, bailamos y cantamos sevillanas a la mínima que se nos presente, en esta ciudad de La Giralda, Triana, el sol, el flamenco y las tapas, ocurren cosas como un Festival de Cine Europeo o una muestra de danza contemporánea que dura todo un mes y que se lanza a las calles. Y es más, en esta ciudad llena de clichés y de tópicos tan típicos, donde el verano suena a 50 grados y turistas achicharrados viendo la Torre del Oro, ocurre algo que no creeríais, durante “el general Verano” con su implacable torridez, se organiza un Festival de música en los jardines del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, el Festival Nocturama. Y todo esto no es gracias a unos replicantes sino al esfuerzo de mucha gente entre los que se encuentran los chicos de LaSUITE, Violeta Hernández, María Gil Cantos y David Linde. Estuvimos con este último charlando sobre teatro, danza, Sevilla y música. Esto es lo que nos contó.

¿Cómo y cuándo nace LaSUITE?

La Suite nace a la par que Nocturama. Antes de LaSUITE éramos una compañía de teatro musical que nace en el 2001/2002, con gente de la Banda de la María, gente que venía de Madrid y la montamos por darnos el gusto. Hicimos varios espectáculos bajo el nombre de Niño Perdidos. Obtuvimos algunos premios, alguno bastante sonado; paralelamente a ese equipo, se montó uno de producción para llevar a cabo esos espectáculos.

Comenzaron a encargarnos otros eventos para consejerías, para ayuntamientos, etc. y entre esos encargos José Lebrero, antiguo director del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, nos encarga una actividad que le metiera un target de personal en verano en el CAAC, ahí nació Nocturama. En principio fueron exposiciones, cine y música y todo iba hilado, de hecho, tú pagabas la entrada por ir a las exposiciones, la música era gratis. Se programaba respecto a la exposición que hubiera. Así fue el primer año, poco a poco todo se fue privatizando, externalizando y ahí no nos podíamos vender (con un evento así) como una compañía de teatro, además yo me había empezado a desvincular de la compañía como socio. La primera vez que aparece el nombre de LaSUITE es en el primer cartel del Nocturama en el 2005.

David Linde

Quien busque información sobre vosotros encontrará que sois un negocio cultural y de entretenimiento que abarca la Música, el Teatro y la Danza. ¿Hay alguna de estas tres disciplinas que tenga más peso?

Hasta el 2008 el teatro copaba casi la mitad de la actividad, la música se repartía entre un 40 por ciento aproximadamente y la danza el resto. Lo primero que se ha cargado la crisis en Andalucía, como en el resto de comunidades, ha sido el teatro. Las compañías de teatro como tejido industrial eran débiles, dependían demasiado de la ayuda pública y en cuanto se ha cortado el grifo han desaparecido casi todas, si antes había 100 ahora hay 5, con lo cual nuestra actividad como productores de teatro prácticamente ha desaparecido.

Ahora mismo nosotros hacemos producción propia, y algún que otro encargo ajeno que era de lo que antes vivíamos. ¿Qué ocupa ese lugar? La música. Extendemos la parte musical allí donde antes teníamos teatro y coge peso también la danza. Ahora estamos en un 60/40 entre música y danza. Algo de teatro seguimos haciendo pero de manera muy residual. Ya no hacemos teatro en ninguna sala sino que se hace teatro en la calle, micro-teatro. Lo único bueno que ha tenido la crisis es que aunque haya eliminado un sector que daba dinero, se está inventando otra manera de hacer teatro.

También nos dedicábamos a organizar eventos de todo tipo. Los eventos han terminado, las Consejerías han dejado de hacer eventos y ahora los hacemos pero de otra índole. Ahora digamos que LaSUITE es más pequeña pero tiene más músculo, hacemos más cosas para mantenernos todo el año. Antes podíamos vivir seis meses con una sola actividad y ahora tenemos que hacer muchas. Somos más artesanos pero estamos más contentos. Antes dirigía equipos de 20/30 personas y ahora el equipo puedo ser yo.

¿Trabajáis exclusivamente a nivel local o también a nivel nacional?

No, trabajamos a nivel nacional. Hay una parte de LaSUITE que funciona sobre todo en Madrid, igualmente eso ocupaba antes un porcentaje de un 25% aproximadamente y ahora estará en un 5%. El resto a nivel autonómico y, musicalmente hablando, trabajamos a nivel local.

También tenéis presencia en el Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Sí. Ahí hacemos las galas, la de inauguración y la de clausura que siempre han sido una patata caliente dentro del Festival, por mil motivos porque hay que coordinar un montón de cosas, ahí está todo muy repartido, yo me encargo de la producción técnica, que es muy compleja, coordinando varios equipos, y mis otras dos socias se dedican exclusivamente a lo que es guión y parte de la puesta en escena.

Hemos visto que también impartís cursos on-line y presenciales. ¿Cómo es eso?

Efectivamente. Todos somos profesores de nuestra especialidad, de hecho, yo dirigí la Escuela de Escena Técnica de la Junta de Andalucía, la sede de Sevilla porque también hay en Granada y Málaga. Tenemos un diseño de varios cursos on-line y alguno presencial de producción a todos los niveles. Cuando eso ocurre, el año que hay cursos yo ya me muero.

David Linde

Hablemos de música, ¿Sevilla es una buena ciudad para ir a un concierto?

Ahora sí. De hecho ahora si viene alguien con una propuesta nueva para la ciudad va a tener problemas para ubicarla. Prácticamente no hay ni un mes al año donde no haya algo. A partir de noviembre comienzan las salas con sus programaciones habituales, Sala Malandar, Fun Club, Sala Custom, etc. y a partir de primavera comienza la locura, Territorios, SouthPop, Nocturama. Otro momento musical importante en la ciudad es el Festival de Cine, durante la semana del Festival hay música, que lo organiza la gente del Monkey Week en la Sala Monasterio. En los últimos dos años, hay un mes al año que si quieres ir a todo no respiras, incluso semanas en las que has de escoger. Eso no pasaba hace 10 años, eso era impensable. Realmente ahora mismo, Sevilla tiene una agenda musical muy gorda.

¿Cómo ves la escena musical en Sevilla? ¿Sigue habiendo mucho seguidor de Silvio?

Yo no veo que haya mucha influencia de Silvio, con franqueza yo no lo veo, lo que sí veo es que a los que les gusta Silvio son muy ruidosos. Lo que pasa es que Sevilla tiene dos momentos importantes; toda la potente movida post-ochenta con Silvio, Picapiedras, Baldomero Torres y sus cuchillos afilados, Dogo y Mercenarios.. y el momento de finales de los 90 y ya en los 2000 que es cuando viene toda esta onda con Maga, las producciones de Jordi Gil, unos primitivos Pony Bravo entonces Renochild (que daría también salida a Baltic Sea o I am Dive), etc. que viene como una renuncia al Rock&Roll clásico y una apuesta por un Pop más elaborado, a lo mejor más técnico, a lo mejor más electrónico. Todo lo que estaba pasando en los 90 en las grandes capitales pasó aquí (Sevilla) con cierto retraso y esa escena se ha ido manteniendo durante muchos años y transformando en lo que tenemos ahora, que por una parte es una explosión del Garage y cierto revival que yo no me la explico, porque el Garage es una música francamente divertida para una fiesta pero muy aburrida como escena.

Ahora veo que hay una segunda generación de músicos muy potentes, de altísimo nivel que están en todos los grupos repartidos. Veo una escena divertida pero que no está creciendo especialmente. Hay, repito, un montón de grupos de Garage o de corte clásico (70´s y 80´s incluidos), parece que hay gente que lleva surfeando toda la vida, pero a mi no me aporta mucho. No veo una evolución. Tenemos a Maga, Chinarro, Pony Bravo…  que están considerados casi como clásicos y un relevo como tal, no sé. Al menos yo no lo conozco. Pinocho Detective, Nacho Camino y el general invierno, Montgomery (lo nuevo de Miguel Marín), Tremolina, son grupos que aportan frescura y esperanza y confío en que se cree algo grande ahí. El nuevo y feliz resurgimiento de la sala Fun Club y su sello (con Chencho Fernández como grupo emblema) seguro que tendrán mucho que decir.

Existe por otra parte un movimiento que está creciendo paralelamente a todo esto, incluso con sellos, una escena más oscura, más profunda y que no están mirando mucho alrededor y actúan con mucha libertad desde, por ejemplo, el sello Knockturne Records, con gente como Malheur, José Cicuta (y sus colaboraciones con el muy grande Niño de Elche, afincado felizmente en la ciudad) como David Cordero de Úrsula y Viento Smith, Pylar, Tentudía, gente como Orthodox, etc. Esta gente que tienen una actividad paralela muy importante, que van  a su puta bola, dan un concierto y se llena (se llena para lo que es Sevilla quiero decir).

David Linde

¿Te quitan el sueño Los Gemeliers y el famoso video promocional del Ayuntamiento de Sevilla?

No me parece mal. Hay un tipo de gente que piensa que Sevilla es lo que sale en el video ese pero hay algo peor, hay gente que piensa que en Sevilla somos todos nazarenos. Que alguien haya hecho un video, técnicamente bien realizado bajo mi punto de vista, orientado al turismo familiar y no religioso yo casi lo aplaudo. Ahora que hay otro tipo de turismo en Sevilla, está claro y estamos trabajando mucha gente en ello, gente como Happy Place, gente como LaSUITE, gente como Mes de Danza. Lo que más cuesta convencer a la Administración pública es que el turismo cultural existe, pero para ellos el turismo cultural es la Semana Santa y eso es una realidad. También pasa que hasta nuestros propios rockeros son los más capillitas del mundo pero ese es otro tema (risas).

Pero insisto, yo el video lo vi y si fuera un padre de familia con pocas pretensiones culturales y demás diría “vámonos para Sevilla”. No es mi caso obviamente, yo lo que lucho es porque alguien de Madrid o de otro punto de España que vaya a pasar unos días a una playa de Cádiz, mire la agenda, vea que en Sevilla actúa El Columpio Asesino, por poner un ejemplo, y se venga un día antes para ver el concierto y luego se vaya a la playa.

Si luego hablamos del Festival de Cine, si yo no fuera de Sevilla querría venir al Festival de Cine, ¿por qué? Porque tengo una programación cojonuda, una fiesta en la calle que dura toda la semana. Cuando acabas de ver películas te vas a ver conciertos. Poco a poco se está consiguiendo eso, atraes público de fuera, en la Rockdeluxe ha salido dos veces el Festival de Cine de Sevilla. Sevilla es muy rancia pero hay avances. Sales de las murallas y todo son salvajes como diría John Snow (risas).

¿Pero por qué la administración no ve más allá de ese turismo religioso, cuando actividades como el Mes de Danza, por ejemplo, tienen un gran éxito?

Es una cuestión de números, la Semana Santa deja millones de euros y el Mes de Danza no sé cuantos euros deja. Pero el impacto cualitativo del Mes de Danza es fundamental porque nos coloca como una ciudad cosmopolita, es decir, yo vengo a una ciudad como Sevilla en noviembre, que aquí en noviembre estamos a 25 grados, y me encuentro durante cuatro días en la calle una muestra de danza contemporánea increíble. El impacto que eso tiene a nivel social y cultural es tremendo pero claro, no son millones de euros. Se acabó el debate. La administración contempla sus éxitos de una forma cuantitativa y no cualitativa. La administración sólo ve números y no ve el impacto que tienen propuestas como el Mes de Danza o el Festival de Cine, que nos adelantan diez años cada vez que se organizan. Es el problema que tienen las administraciones de su visión cortoplacista, piensan en la legislatura, ese es su plazo, nada más.

Te pongo un ejemplo que nada tiene que ver con esto, el carril bici. Durante diez años se desarrolla un programa real sobre una forma distinta de moverse por la ciudad. Diez años es una cosa muy prudente para hacer que algo funcione, y funciona. Cuando se termina el carril bici y cambia el signo del Gobierno y este se caga en el carril bici, nos hemos convertido en la cuarta ciudad (creo) de Europa a nivel de kilómetros y de infraestructuras ciclistas y, por supuesto, la primera de España. Eso crea turismo, eso crea un impacto económico, pero no lo crea mañana, lo crea a los veinte años. Tú piensas en Amsterdam y piensas en bicicletas, a nosotros se nos llamó en 2011 “la pequeña Amsterdam”, te montabas en un avión de Lufthansa y en las revistas salía “Sevilla, la pequeña Amsterdam”, porque es una revolución, porque una ciudad que tiene una media de temperatura de 25 grados al año se mueva en bicicleta, porque no se mueven cuatro gatos, aquí van en bicicleta ahora desde una maruja a un tío que va a trabajar al banco. Pero ¿por qué se hizo el carril bici? Porque hubo un gobierno estable durante 10 años. Yo no se lo que le quedará al actual gobierno pero si vuelve a cambiar, volveremos a empezar de nuevo y habrá que renegociar el Showcase, renegociar el Southpop, etc. y ese es el problema.

Sevilla en agosto suena, sobre todo para el público nacional, a un desierto de 45 grados en el que lo máximo que puedes hacer es abrasarte viendo la Giralda. Pero a pesar de esa creencia, en Sevilla en verano pasan muchas cosas, ahí está Nocturama, por ejemplo.

Nocturama lleva diez años, es más veterano que algunos festivales de música con más eco en el panorama nacional. A nivel interno los músicos quieren venir a tocar a Nocturama, por el trato y por cómo está diseñado el Festival donde tienes tu día, tu escenario… pero fuera de Sevilla la gente no sabe lo que es Nocturama porque la administración no considera que eso sea un valor, volvemos a lo de antes. Nosotros a nivel privado hacemos lo que podemos, campañas en aeropuertos, campañas en estaciones… vamos poco a poco pero a esos niveles de visibilidad y comunicación, a pesar de llevar diez años, estamos casi a cero.

Pero no sólo está Nocturama en verano, está la programación de los Alcázares, en verano hay un montón de cosas. Las vacaciones de un mes en la playa es de cuando éramos pequeños. Las vacaciones de la gente de nuestra generación son 15 días o una semana si tienes la suerte de tener trabajo. Por desgracia lo normal es que no haya trabajo, no hay dinero, te vas un fin de semana a la playa pero el resto te quedas en la ciudad.

¿El futuro de la música está en los conciertos? ¿Vender CD´s es la prehistoria?

No es el futuro sino el presente. Yo cuando veo mi estantería de CD´s veo un cementerio. Hacer música es necesario y vender discos es anecdótico. Las discográficas se convierten en promotoras de conciertos. También es cierto que la piratería es un fenómeno en España, en países anglosajones la piratería está feo. Estamos hablando que aquí la batalla es la piratería pero en el resto de países la batalla de las discográficas está con iTunes porque la gente compra música a través de esta plataforma. Ha aparecido de repente un intermediario nuevo entre el músico y el comprador y ya no son ellos.

Por ejemplo la venta de vinilos, vuelve a estar un poco de moda aunque realmente nunca se fue, es un objeto físico que abrazas, que se queda contigo, que lo heredaran tus hijos, que se deteriora, que tiene sentido y además, ahora la gente echa el resto en los vinilos, se están sacando vinilos muy trabajados y muy bonitos. El vinilo se vende en los conciertos, el vinilo se convierte así en parte de la experiencia de ese concierto. Eso sí, la clave está en mejores conciertos, mejores sitios y mejor sonido para que la experiencia de gastar 20 euros, que aquí en Sevilla es pecado, merezca la pena.

¿Cuánto se paga aquí en Sevilla por un concierto?

20 euros no paga casi nadie, algún grupo de fans rollo Malú o así pero es algo muy minoritario. Aquí el techo está en 10€. Pero es normal, Nocturama puede ser barato si lo comparamos con Madrid o Barcelona pero es que en Sevilla la gente que va a los conciertos no tiene un duro, está todo arrasado por el paro. Vivimos en una región tercermundista, al final el concierto te sale a 6 euros pero es que hay quien no tiene ni eso.

Ahora hay una cosa muy peligrosa que es el concierto gratuito o el rollo de pagar después de la actuación. Y eso es muy peligroso porque para empezar si es gratuito el grupo no cobra y eso me parece terrible, sólo se saca dinero por la barra. Luego pongo yo un concierto a 10 euros y no lo quiere pagar nadie. Pero la diferencia que hay que tener en cuenta está en los camareros, en el sonido, en las colas, etc. Hay que tener mucho cuidado con eso y, sobre todo, hay que darle valor al músico.

David Linde

¿Con qué grupo que hayas traído has dicho “lo conseguí”? ¿Y qué grupo o artista se te resiste aún?

Mira voy a empezar por la segunda pregunta, llevo años intentando traer a Nacho Vegas, hay muy buena relación con su manager pero Nacho es un artista muy especial que cuida mucho su carrera y de momento no le cuadra actuar en Nocturama. Aún no lo hemos conseguido, aunque lo conseguiremos.

Grupos que siempre quise meter y por fin metí pues la verdad es que no he tenido mucho problema para poder hacerlo porque son grupos muy minoritarios como Parade, por ejemplo, o Remate. Pero la vez que quise meter a alguien y lo conseguí, y a la contra de toda la ciudad, fue Martirio el año pasado. Yo pretendía universalizar Nocturama, que la gente se quitara la pátina del indie, del hipster… Ya lo fuimos haciendo otros años con Kiko Veneno, con Coque Maya pero para mi la clave era Martirio porque ella significa la modernidad pura, ¿quién es la persona que lleva más de veinte años realmente con un discurso rompedor? Para mi es Martirio. Y el concierto fue todo un éxito, la gente salió emocionada, la gente acabó bailando sevillanas, pero no los hipsters que esos se apuntan a un bombardeo, allí bailaron sevillanas hasta los rockeros. Para mi puede que haya sido el mejor concierto de todos estos años de Nocturama.

¿Por qué no baila la gente en Sevilla?

En Sevilla los tíos no bailan. Esto es una teoría mía, creo que el rollo rockero Silvio, de señorío rockero sigue existiendo, el hombre no baila porque se expone. El sevillano es así, no se cuantos años llevamos ya con esto, casi 400 años ya con la cultura de la capucha, del disfraz. Sin embargo hay oasis claro, en el concierto de Perro todo el mundo bailó, por un lado están las propuestas musicales evidentemente y luego se tiene que dar cierta comunión. Tiene mucho que ver con la vergüenza, con el “corte”, la clave está en que no se te vea mucho, poca luz, etc (risas). Pero sí, aquí se baila muy poco y por mi parte reconozco que bailo poco, ahora cuando bailo, yo bailo (risas). Soy un señor de edad y yo se bailar (risas).

David Linde

No nos gustan las etiquetas en la música y no te vamos a preguntar por las tuyas pero ¿tus grupos o tus discos de cabecera son…?

Cuando estoy en casa escucho música clásica, esto no me coloca ni en un sitio ni en otro. Por ejemplo machaco el disco Atlántico de Xoel López, me parece un disco maravilloso. Aterciopelados, machacadísimo, Kevin Johansen también, te digo estos tres por englobarlos en una corriente latinoamericana, que aquí hay mucho complejo con eso pero me parecen de una modernidad total. Lo antepongo ahora, por ejemplo, a grupos como Lisabö, Motörhead que son grupos que llevo escuchando desde que tenía 12 años, grupos como Thin Lizzy (otro grupo de mi adolescencia), Miraflores… es otra vertiente, cuando bebo me gusta escuchar música dura.

Ahora voy con grupos como Remate, que es un tío que lleva una carrera de más de diez años independiente realmente y me parece súper potente, y lo antepongo a gente como Parade, que es glucosa derretida (aunque a mi me parece muy oscuro dentro de ese envoltorio azucarado). Y a la vez soy muy freak y muy fan del Bluegrass, yo toco el banjo y llevo escuchando música folk americana desde que tengo 15 años. Tuve un programa de radio en el año 87 llamado The Country pero yo no soy country, tengo una edad en la que puedo decir que me la sudan las etiquetas. Esto es como la comida, yo lo respeto pero limitarte a un sólo plato me parece ridículo. Redescubrí hace poco a Elvis Presley del que tenía muchos prejuicios y ahora me parece maravilloso.

Con las etiquetas no me van a pillar, ni siquiera soy ecléctico, me parece muy cerrado como etiqueta, no es ecléctica, es música y hay mil horas al día para escucharla. En la oficina suelo ser el que pone la música y ellos saben cómo me siento dependiendo de la música que pongo, como debe de ser. Pongo muchos tangos en la oficina y ahora que llega el verano me da por poner boleros.

Para terminar, ¿qué canción le dedicarías al alcalde Zoido y su ayuntamiento?

Yo le recomendaría Súperheroes de barrio de Kiko Veneno.

Podéis encontrar más información en:

LaSUITE

Nocturama

Por Maasåi Magazine // Fotos: Miguel Jiménez

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