antoñito y manolin

 

Un día fui a una fábrica de medias para ver si era posible que me hicieran una lámpara. -Nosotros no hacemos lámparas, señor. -Verán que sí. Y así fue. Bruno Munari, hablando de la lámpara Falkland.

Antoñito y Manolín. Podría tratarse de un comic español de los años 50 o bien podríamos estar hablando de un bar de barrio de toda la vida pero no, se trata de un estudio-taller dedicado al diseño de mobiliario y accesorios de interiorismo. Antoñito y Manolín son, en realidad, Trini Salamanca y Pablo Párraga, dos jóvenes, extremeña y sevillano respectivamente, que tras muchos años viviendo fuera de Sevilla, han decidido liarse la manta a la cabeza, volver a esta ciudad y emprender la aventura de sacar adelante un negocio. Héroes modernos.

Trini estudió Humanidades en Sevilla, Periodismo en Madrid y un Máster en Gestión Cultural. Pablo, por su parte, estudió Dirección y Administración de Empresas, un Máster en Comercio Exterior y luego un Grado Superior en diseño y producción de Mobiliario. 

Viendo vuestros perfiles, ¿por qué se os ocurre embarcaros en semejante aventura?

Pablo: pues es básicamente porque nunca he trabajado de lo que me gusta. Me apasiona hacer cosas con las manos, el trabajo artesanal con un fuerte componente artístico. Es la búsqueda que llevo realizando todo este tiempo. Hacer algo por mí mismo en lugar de trabajar para los demás. Hemos montado un estudio-taller en el que damos rienda suelta a nuestra creatividad.

Trini: nosotros buscamos potenciar el trabajo artesanal, fomentar de alguna manera toda la gente que, en talleres anónimos, trabaja productos de primera calidad y con un diseño muy cuidado. A nosotros nos apetecía reactivar ese mercado. Antoñito y Manolín surge para diseñar y crear nuestros propios productos cuidando todos los detalles. Vemos que empieza a existir gente joven que está retomando este tipo de trabajos y nos sentimos identificados, queríamos aportar nuestro granito de arena.

Pero, ¿tuvisteis claro desde un principio lo que iba a ser Antoñito y Manolín? ¿Es una idea, la de diseñar mobiliario, posterior a los estudios de Pablo de ebanistería o es algo que ya estaba claro y es por eso que Pablo se ve en la necesidad de estudiar esta materia?

Trini: Antes de que Pablo estudiara ebanistería teníamos otras cosas en mente, nos dimos cuenta de que todas poseían un fuerte carácter artesanal, siempre había una parte de trabajo hecho a mano. En ese periodo de búsqueda, pensamos en modelos o tipos de negocios muy diversos, desde gastronomía a juguetes.

Pablo: es un proceso paralelo. Veníamos de una saturación profesional y siempre tuvimos en mente iniciar un negocio juntos. Estudiar ebanistería llegó por casualidad; practicábamos el upcycling, el reciclaje de muebles viejos que nos íbamos encontrando por la calle, y una cosa llevó a la otra. Hubo un día que dije “ya lo tengo” y ante la necesidad de querer construirme un mueble, decidí que la única manera posible de hacerlo bien era aprendiendo todo lo posible sobre la fabricación de mobiliario.

Trini: Pablo es una persona muy tenaz, se involucra al 2000% en cada tema que le apasiona, y entonces se convierte en la única obsesión de su vida (risas). Llegó un día y me dijo que se había matriculado en FP, dos años en los que salía de su trabajo y se iba al instituto. Eso fue en 2010-2011.

Pablo: sí, salía de trabajar con traje y corbata y, al mediodía, lo cambiaba por el mono de trabajo y me iba al taller de la escuela. Era el mayor de todos obviamente. Me hicieron delegado de clase (risas).

Antoñito y Manolín

¿Cuándo y dónde arranca el proyecto?

Trini: en diciembre de 2012 nos decidimos. Teníamos varias líneas de trabajo diferentes, no sabíamos por dónde empezar, sabíamos que todas conducían de alguna manera en una misma dirección y finalmente decidimos montar nuestro propio estudio. Empezamos por hacer lámparas y juguetes. Lámparas por casualidad, porque necesitábamos una lámpara para nuestra casa, y los juguetes llegaron con el nacimiento de Irene, nuestra primera sobrina, para la que diseñamos un caballito.

Antoñito y Manolín han empezado a diseñar y construir en su estudio-taller lámparas y juguetes, pero sólo es el principio…

Pablo: al principio empezamos casi sin herramientas, todo era muy básico, rudimentario. Todo lo hacíamos absolutamente a mano, cortábamos, cepillábamos, lijábamos, deshilábamos… escuadrado todo a mano, en un taller pequeñísimo de una tercera planta en Madrid.

Trini: a partir de ahí tuvimos el apoyo y el ánimo de nuestros amigos y familia. Nos dimos cuenta de que no había nada parecido en el mercado, que se trataban de piezas originales y especiales, más allá de los gustos, obviamente. Eso nos animó a seguir. Hemos estado todo un año trabajando y perfeccionando las piezas que queríamos sacar en el primer catálogo.

¿Cuándo llegáis a Sevilla?

Trini: El nacimiento de Carmen, nuestra hija, desencadena muchas cosas. En Madrid hemos sido muy felices y hemos vivido muchas cosas buenas, pero queríamos que Carmen creciera en el Sur. El sur era un deseo que Pablo y yo teníamos en común desde que nos conocimos pero no encontrábamos, por razones profesionales principalmente, la excusa o el pretexto perfecto para venirnos.

Pablo: Hasta que nació Carmela. De repente todo se aceleró. También todo está motivado por la situación en la que vivimos, de continua incertidumbre en el trabajo, la búsqueda de una vida algo más sosegada… Son distintas piezas de un puzzle que van encajando. Así que dejamos Madrid, nos venimos a Sevilla y continuamos desarrollando este proyecto. Toda una aventura.

Trini: A finales de octubre de 2013 es cuando llegamos a Sevilla. De hecho la inauguración de la tienda on-line ha sido estando ya aquí, en enero de 2014.

Antoñito y Manolín

Diseñáis y ejecutáis vosotros mismos; realizáis todo el proceso de principio a fin, ¿diseñáis los dos o diseñas tú, Trini, y Pablo ejecuta?

Pablo: Diseñamos los dos. Surge una idea a alguno de los dos, yo comienzo a dibujar y vamos discutiendo la idea, perfeccionándola, etcétera. Yo soy la mano que dibuja y Trini va guiándola.

Trini: yo no dibujo nada. Tengo dos manos izquierdas dibujando, quiero pintar una casa y acabo haciendo una taza (risas).

Pablo: yo voy siempre con mi libreta y llevo varios lapiceros en los bolsillos. Siempre iba, y voy, dibujando. Cuando empecé a estudiar ebanistería se convirtió en una obsesión, iba mirando todos los muebles, dibujando, fijándome en los detalles; todos mis bocetos se convirtieron en planos de ensambles, de bisagras, de pernios…

Compartimos, además, el trabajo en el taller. Inicialmente lo hago yo pero hay muchas etapas desde que seleccionamos la madera hasta que salen las piezas. Trini me ayuda bastante. Además ella se encarga de todo el trabajo del metal de las lámparas, por ejemplo.

Trini: ahora además con la tienda on-line yo estoy empezando a volcarme más en otros temas: comunicación, redes sociales, etcétera. Es el campo que más conozco, a lo que profesionalmente me he dedicado hasta ahora: comunicación de la marca, marketing en todos los aspectos…

Antoñito y Manolín

¿De dónde bebéis, cuáles son vuestras inspiraciones, qué referentes tenéis?

Trini: Para nosotros es muy importante que los objetos sean funcionales, prácticos, de un diseño sencillo, pensados para durar toda la vida, pero no sólo en cuanto a paso del tiempo sino también en el aspecto estético; que vayan más allá de una moda, buscamos la atemporalidad en ese sentido. Tratamos de ser muy limpios a nivel de diseño y, obviamente, en esa tendencia tenemos miles de referentes. Hacemos o intentamos hacer cosas diferentes pero naturalmente investigamos muchísimo.

Pablo: Como dice Trini, nos inspiran una enorme cantidad de movimientos, artistas y referencias de todo tipo. Modernismo y Art Decó en todas sus vertientes, pintura y escultura (C.R Mackintosh, Koloman Moser, Brancusi), Minimalismo orgánico japonés (George Nakashima, Isamu Noguchi), Futurismo (Antonio Sant’Elia, Olbrich), la Bauhaus y todas sus manifestaciones. Y las respuestas a nivel internacional como la Mid-Century Modern, Brutalismo, las vanguardias… (Le Corbusier, Jean Prouvé, Frank Lloyd Wright, Brooks Stevens, Oscar Niemeyer, Paul Rudolph, Archigram).

Y en general todo el diseño europeo de mediados de siglo (danés, holandés, italiano…)

También a la hora de hacer las lámparas, el elemento cinematográfico nos influye bastante. La estética retro-futurista, steampunk, las películas de Stanley Kubrick, Blade Runner… Una de las lámparas se llama Nikola porque nos inspiramos en los transmisores y artefactos eléctricos de Nikola Tesla…

Trini: tenemos una lámpara que se llama Frankie por la película Frankenweenie y otra que se llama Alex por el protagonista de La Naranja Mecánica. La lámpara Oscar nace de un viaje a Brasil; comenzamos a empaparnos de todo lo que tuviese que ver el país y nos impactó mucho la figura de Oscar Niemeyer, su filosofía en cuanto a las curvas y… surgió un diseño.

Los nombres de nuestras lámparas al final son homenajes a personajes, ideas o imágenes que nos inspiran y que tienen relación con el objeto.

Antoñito y Manolín

¿Contáis con tienda física propia? ¿Estáis moviendo vuestros productos en tiendas?

Trini: Estamos llevando lámparas a Madrid y nuestra idea es tener nuestros objetos en sitios físicos, claro, para que puedan verse en vivo. Aquí en Sevilla, Madrid, Barcelona, Bilbao… Nuestra idea es estar en cuantos más sitios mejor. También tenemos nuestra tienda on-line www.antoñitoymanolin.com

¿Cuánto podéis tardar en crear un objeto?

Trini: Depende de mil cosas, del volumen de la lámpara en cuestión, de la madera con la que trabajes. Por ejemplo para la lámpara Oscar, usamos una madera que se llama Iroko, que es durísima, se quemaba la sierra de lo dura que era, las cuchillas del cepillo se partían…

Pablo: El proceso de diseño es lento y no sabemos contabilizarlo aún. Actualmente tenemos diez productos, los diseños ya están, y ahora en producción podemos tardar alrededor de una semana; cuidamos cada paso de principio a fin.

Si recibimos un encargo, el tiempo entre diseño y producción es de unas tres semanas. Además en un encargo presentamos varias propuestas para que el cliente elija. Hay que tener en cuenta que una vez hecha una lámpara hay que pasar un periodo de prueba, testarla, etcétera.

¿Ahora mismo cuántos productos tenéis?

Trini: Ocho lámparas, dos juguetes y ahora acabamos de terminar unas tablas de cocina. También estamos trabajando en una nueva línea de apliques.

¿Hacia dónde camina Antoñito y Manolín?

Trini: Nuestro sueño es trabajar en lo que nos gusta. Nuestro objetivo es vivir de ello, aportando con nuestros diseños y creando una marca fuerte y diferenciada. Trabajamos en la idea que hemos comentado antes de la búsqueda de un diseño que perdure y en reforzar el valor añadido de lo hecho a mano, a conciencia y con calidad.

En un momento histórico en el que todo sucede aceleradamente queremos potenciar esta forma de trabajar, y mostrar el resultado. Un trabajo que algunas marcas, talleres y artistas llevan haciendo desde hace mucho tiempo.

Antoñito y Manolín

¿Soñáis con hacer algún objeto en especial? ¿Tenéis en mente más diseños?

Pablo: Estamos empezando y nuestro catálogo es sólo una pequeña muestra de lo que queremos hacer y lo que tenemos en la cabeza. Hay una lista enorme de cosas por desarrollar pero vamos poco a poco, aún no las hemos materializado; llegarán. Nos queda mucho por crecer y aprendemos cada día.

Al principio, hablábamos de que Trini y Pablo podrían ser dos héroes modernos por embarcarse en una aventura como esta, sobre todo, teniendo en cuenta los tiempos que corren. Ellos quizás sean héroes pero también tienen los suyos propios que no son otros que sus padres, Antonio y Manuel, Antoñito y Manolín. Ellos sí que fueron su fuente de inspiración y con el nombre de su estudio-taller quieren homenajear lo que mamaron desde pequeños. Uno tenía su taller y cuando volvía de trabajar en el campo se metía allí para montar y desmontar cualquier máquina. El otro, aparejador, pintor e inventor, metió en vena a su hijo el gusanillo del lápiz y el gusto de crear cosas. De casta le viene al galgo.

Por María Hesse // Fotos: Miguel Jimenez

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